jueves, 11 de marzo de 2010

Reunión de Superiores Mayores - CONFERPAR

MISIÓN CONTINENTAL PERMANENTE Y CONVERSIÓN PASTORAL

Es fácil encontrar buenos motivos para mantenerse a distancia: un mundo que no nos gusta y a menudo no nos quiere. El mundo de los lejanos, para mirar con ojos de severidad mixta a conmiseración, donde la pastoral, con las propias estructuras y figuras, se encuentra normalmente no cómodo. El mundo de los indiferentes, de quienes retirarse para cultivar el pequeño grey fiel, a la sombra segura de la campana. Muchas veces es una pastoral replegada, casi introvertida, tentada de suficiencia, que instintivamente restringe sus territorios y ama navegar en aguas tranquilas (consumidos por el confort y el placer de estar bien); que teme las profundidades de las aguas[1].

En muchas ocasiones, el mundo de la vida vivida, el tejido social, la experiencia de los acontecimientos y de los problemas, las preocupaciones y las aspiraciones reales de la gente corren el riesgo de permanecer externas (a veces extrañas) al horizonte cotidiano de la pastoral ordinaria, que no considera su tarea ocuparse de cuestiones como la escuela, la salud, el trabajo, los medios de comunicación, el arte, la tecnología, el campo de la cultura, del tiempo libre, etc[2].



[1] LANZA, Sergio, Convertire Giona. Pastorale come progetto, OCD, Roma 2005, 11.

[2] LANZA, Sergio, Convertire Giona…, 11.